La biblia y el transhumanismo

Qué posición mantiene la interpretación bíblica con respecto al H+

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qué relación entre la biblia y el transhumanismo

El canon bíblico representa un espacio de encuentro universal para todos aquellos que profesan la fe cristiana. Así, para muchos, en la biblia radica el sentido de la historia, de la realidad humana, donde se conciben los preceptos morales del ser humano y el fin para el cual ha sido creado el hombre.

Ante ello, cualquier concepción derivada de la ciencia o la tecnología que desconozca la existencia natural del hombre conforme a la Biblia, se considera que desconoce o irrespeta la dignidad humana, concepción que es especialmente sostenida por el ala más conservadora o dogmática en el estudio bíblico. Es precisamente en esta postura en donde encontramos a los mayores adversarios del Transhumanismo, quienes consideran que existe una contradicción entre los mandatos de la biblia y los enunciados del transhumanismo.

Ante tales puntos críticos, se hace necesario determinar si en efecto el H+ se encuentra en oposición o confrontación con los mandatos bíblicos.

¿Jugando a ser Dios? Debate entre la Biblia y el transhumanismo

Para la corriente contraria a la ideología transhumanista, con los postulados de ésta se ha desviado la fe en Dios hacia el desarrollo científico y tecnológico. En tal sentido, sostienen que esta postura moderna, al procurar mejorar la capacidad del hombre con el uso de estas herramientas, alargando la vida del hombre o incluso procurando alcanzar la inmortalidad, juega a ser Dios.

Igualmente, sostiene este movimiento antitranshumanismo, que el H+ se soporta en una antropología errónea de lo que ha sido y es el hombre. Con esa consideración sostienen que al conceptualizarse lo que es la persona, deben integrarse elementos como espíritu, consciencia, racionalidad e independencia.

Por lo que agregan que, ante la posibilidad errada de usurpar la concepción de lo que es Dios, se debe profundizar en las visiones teleológicas, metafísicas, personalista, psicológica, y sobre todo en lo que la tradición cristiana ha entendido por lo que es hombre y mujer.

La Iglesia Católica

Sin dudas, para los creyentes católicos más conservadores, el transhumanismo es una clara tentación de querer ser Dios, la cual es obra del Mal. Para ellos no hay cabida a un plan distinto al plan de Dios, además de que se afecta la equidad, la igualdad de oportunidades. No todo lo que hará la biotecnología nos convendrá como especie humana o personas. En definitiva, para ellos el h+ solo se soporta en falsas promesas y en eliminar la idea de ser hijos de Dios.

Los bioconservadores

Los bioconservadores se han medianamente apartado de las enraizadas creencias católicas o protestantes y han considerado la idea de transformar la condición humana en la era moderna. Sin embargo, no dejan de preocuparse por la posibilidad de que se trastoquen valores o principios morales.

Nueva corriente

El transhumanismo ha sido etiquetado como una cosmovisión atea. A pesar de ello, en la actualidad emerge una corriente tecnoreligiosa, que se apoya en el movimiento New Age o Nueva Era, y las nuevas tendencias gnósticas. Conforme a éstas hay una nueva forma de ser espiritual, por lo que se sustituye la visión cristiana de Dios y el ser humano por una visión posthumana.

Las interpretaciones de la Iglesia sobre la biblia a lo largo de la historia

La Iglesia católica ha hecho grandes aportaciones a la historia de la humanidad, algunas resituadas o criticadas, pero que en definitiva han servido de cimiento para la exegesis actual. Sin embargo, dicha institución igualmente ha sostenido ideas que claramente desvirtúan cualquier noción científica y que incluso llevaron a la muerte a aquellos que planteaban ideas contrarias al dogma católico. Entre ellas tenemos:

La Teoría de la tierra plana y centro del universo

Durante casi mil años la Iglesia sostuvo la idea de que la tierra era plana, al punto de que se consideraba como un hereje a todo aquel que propugnaba algo diferente. En este sentido, el heliocentrismo debía ser tomado como una realidad que no aceptaba pruebas en contra.

Esta certeza absoluta se basaba en la idea de que el hombre era el centro del universo y que el cosmos giraba en torno a él. Tal ejemplo resulta uno de los casos más evidentes que demuestran como la interpretación cerrada de la tesis bíblica generó, durante más de un milenio, una concepción errónea del universo.

La Tesis de la evolución de Darwin

No cabe dudas que la Iglesia Católica ha mantenido sus recelos con la concepción evolucionista del Darwinismo, a pesar de que, en 1996 las entonces autoridades del Pontífice Romano asomaron que esa idea era más que una hipótesis. Esta teoría fue percibida por la mayoría de los cristianos como una agresión a la concepción del hombre y a la visión del mundo conforme lo sostiene la biblia.

Sin embargo, no solo los cristianos católicos repudiaban esta idea, sino también muchos teólogos y pastores, quienes no podían apartar los principios teológicos de la conjetura materialista que presentaban los partidarios de Darwin.

Este es otro claro ejemplo de como la interpretación bíblica se opone a las evidencias científicas que demuestran cómo el hombre es fruto de la evolución natural y no de la creación divina.

¿El H+ será la nueva víctima?

Ante las dos polémicas anteriores, no es de extrañar que las relaciones entre la Iglesia y el transhumanismo reflejen la misma complejidad. Así, existirán, como ya existen, adversos a esta corriente basados en sus profundas creencias religiosas; sin embargo, no puede negarse que la humanidad se verá afectada por la ciencia y la tecnología. En consecuencia, las distintas religiones deberán flexibilizar sus creencias en beneficio del mismo hombre, pues el H+ no viene a ser un sustituto moral para el ser humano, que permita eliminar sus responsabilidades morales o irrespetar la dignidad humana.

En todo caso, los avances y mejoras científicas siempre estarán enfocados al punto de vista material, en tanto que lo religioso siempre tendrá su propio gobierno en el plano espiritual de la persona.

Un conflicto sin solución

La biblia recoge mandamientos y posturas morales desde milenios atrás, por lo que resulta imposible que la misma logre dar respuesta a todas las situaciones materiales que van surgiendo. Tal es el caso de las posibilidades de alargar la vida por medios artificiales (trasplante de órganos, implantes artificiales etc.), por lo que es necesario darle el justo valor a los mandatos morales, frente a las situaciones reales.

En todo caso, la biblia es y será un código de conducta moral, pero procurar darle un carácter científico o explicativo a tal código para la razón misma de la existencia, puede generar consecuencias negativas como lo son la parálisis de la evolución humana, la cual está más relacionada al campo científico que a las consideraciones morales que se puedan tejer sobre la misma.

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