Los misteriosos libros sibilinos, desvelamos sus secretos

Los misterios de la profeta que marcaría el destino de Roma en sus textos

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sibila de cuma

Tal vez habrás escuchado en algún momento que eres misterioso como una sibilina o que tus respuestas lo son. Si es así, entonces debe ser que eres una persona reservada, con secretos o actitud disimulada.

Resulta que este tipo de seudónimo, se utiliza desde hace siglos para referirse a personas o asuntos oscuros, penumbrosos, que guarda secretos o que no tienen explicación terrenal, cuando se trata de cosas que parecen de otro mundo, a las que no se les puede dar razón lógica.

¿Quién fue la Sibila?

Nos referimos a esta enigmática mujer que según se cuenta, se le presentó con nueve libros proféticos a Lucio Tarquino, quien fuere identificado con el nombre de El Soberbio, registrado como el último Rey de Roma.

De esta manera, la reconocida Sibila de Cuma, perteneciente a la mitología griega y romana, adoptó este nombre ya que según los datos recogidos, permaneció gran parte de su vida en la costa de la Italia de hoy, que llevaba ese nombre en la época.

Se documentó que fue hija de Teodoro y que su madre, por increíble que resulte, fue una ninfa; tal vez por ello resultó ser quien fue, una mujer con el don de profetizar.

¿Cómo pudo profetizar la Sibila?

Los creyentes dicen que este don era inspirado gracias a Apolo, quien fuere hijo de Zeus y Leto y quien tenía el poder de predecir el futuro, por lo que muchas de las profecías de la Sibila de Cuma y de las que le siguieron a esta, se entendían originadas por el poder de este Dios.

De esta manera, a todas las mujeres que, posteriores a la Sibila de Cuma, se les reconocía el don de predecir el futuro, se les apodaba como Sibilas y entre los cristianos fueron muy famosas, porque este grupo de iluminadas, según, anunciaron la llegada de quien sería El Salvador de la Tierra, por lo que fueron asimiladas por los Padres de las Iglesias.

La historia de un romance trágico. La muerte mitológica de la Sibila

El mito cuenta que esta sacerdotisa era exuberantemente hermosa y de mucha gracia, por lo que fue imposible que el Dios Apolo no se enamorara de ella y que éste, a pesar de su condición, tuviera que ingeniárselas para cautivarla.

Pero un día, estando juntos en una linda y calmada playa, nuestra profetisa le imploró que le diera tantos años de vida como gránulos de arena había tomado en ese instante en sus manos, a cambio, ella le entregaría su amor. De esta manera, después del ruego por parte de la deseosa mujer, Apolo accedió y le concedió tan arraigado deseo, sin embargo, un detalle sumamente importante fue olvidado, y es que la audaz profeta no sugirió que tales años de vida estuviesen colmados por la juventud y la belleza que gozaba en ese momento.

Y fue así, como Apolo al conceder esta ambición, dio mil años de vida a la Sibila de Cumula, por lo que se rumora que llegó a ser tan anciana que se encogió hasta caber dentro de una botella, con la que a veces jugaban los niños mientras ella pedía morir.

Anécdotas más resaltantes de su vida

Con la larga vida que subsistió la sacerdotisa proveniente de Cumas, son miles de vivencias las que se cuentan que tuvo y muchas más calamidades las que experimentó.

Entre sus proezas, resulta relevante la que protagonizó Eneas, cuando le llevó por el abismal infierno después de haber sobrevivido a la desgracia de Troya, para finalmente cimentar lo que luego sería Roma, porque así fueron profetizadas las hazañas para él y sus legatarios.

Luego, se encuentra la renombrada vivencia en la que se le presentó muy anciana a El Soberbio, quien fue el último Rey de Roma, de forma muy misteriosa y sin ni siquiera identificarse para ofrecerle nueve libros, pero este rey se negaba a recibirlos y ella muy astutamente fue quemándolos de tres en tres, pero ofreciendo los restantes por el mismo costo, hasta que solo tres de aquellos quedaban

Lucio decidió pagar el precio y conservar los llamados Libros Sibilinos, que contenían profecías.

Los Libros Sibilinos y sus misterios

Estos libros fueron destruidos al igual que sus réplicas según cuenta la propia mitología y la propia historia.

Cuando Lucio adquirió los Libros Sibilinos, ordenó que fuesen guardados secretamente y la lectura de ellos estaba prohibida. Los pocos cristianos que llegaron a tener contacto con los libros fueron asesinados sin compasión por atreverse a mirar y luego a vociferar lo que habían leído, aunque era muy complicada su recitación, puesto que, descifrar el contenido de las hojas a veces resultaba imposible.

La consulta de esas líneas estaba permitida únicamente en casos de extrema urgencia, como cuando ocurrían acontecimientos en los cuales no sabían cómo proceder. En esos días, la corte autorizaba y los sacerdotes acudían a la iluminación de estos tres pergaminos que conservaron en la sacristía.

¿Dónde se encontraban los pergaminos sibilinos?

Se entiende que los preciados rollos fueron resguardados en el Templo de Júpiter del Capitolio. Eran celosamente vigilados, pero quienes les protegían no tenían permitido hacer lectura de ellos y se sabía que de atreverse serían condenados a morir ahogados.

De este modo, se sentía que las escrituras no corrían ningún peligro, pero lo que no previó el consejo que le hacía culto, es que el propio Dios Júpiter le lanzaría un rayo con el que se incendiaría el templo completo, perdiéndose en el acto las profecías de la Sibila.

Ante tan desafortunado acontecimiento, decidieron pedir a las sibilas que se encontraban en otras partes del mundo, reproducir estas profecías a través del don de la predicción.

Así, se hizo una recopilación de oráculos con las vociferaciones de un grupo de sibilas. Luego, estos fueron resguardados nuevamente en el Templo del Dios de la Adivinación, es decir, de Apolo Palatino.

Pero los incendios acecharían nuevamente el destino de esta réplica de las escrituras sibilinas. De esta manera, en el siglo V las llamas rojas y amarillas destruyeron totalmente los nuevos manuscritos. Según la historia, Flavio Estilicón fue directamente acusado por este hecho, debido al odio que profesaba a Roma.

Antes de su destrucción ¿Cuándo se usaron las escrituras de la Sibila de Cuma?

La decenviris sacris faciundis, conformada por sus diez sacerdotes consultores de los libros sibilinos, usó estos libros en renombradas situaciones para encontrar una solución:

✅ En contra del cartaginés Aníbal Barca, cuyo principal motor de vida fue destruir Roma. En esa oportunidad se decidió acudir a los libros cuando Aníbal acabara con las tropas romanas en Cannas.

✅ También fueron usados por Publio Cornelio, mejor conocido como el Africano, uno de los hombres que más poderes tuvo en el campo militar, quien durante la Guerra Púnica comenzó a trasladarse con una imagen de la Diosa Cibeles de Pessino, estableciendo su culto en Roma.

Jamás sabremos que otras predicciones contenían estos escritos, pero en definitiva, las oscuras sombras de sus letras siempre rondarán la historia antigua de Roma.

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