Estamos a las puertas de la extinción de la raza humana. Mira lo que dicen los expertos

¿Dejaremos de existir como seres humanos al corto plazo?

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extinción de la raza humana

Pensar en la humanidad es repasar sus culturas, religiones, invenciones, sistemas políticos y modelos económicos. También es evocar sus conflictos y su impacto en el mundo. Pero, ciertamente para la mayoría de nosotros su extinción como raza no es un punto próximo en la agenda, pues, asumimos que seguiremos aquí por muchos siglos.

Pese a lo anterior, sí hay quienes se han dedicado a estudiar las posibilidades de los humanos para subsistir como especie a largo plazo. Científicos de diversas especialidades han determinado algunas posibles causas de nuestra extinción y hasta le han fijado fecha en el calendario.

La desaparición como especie

Para entender la magnitud de las afirmaciones de estos científicos, lo primero en lo que nos enfocaremos es en conocer qué se entiende por extinción. Así pues, se trata del proceso irreversible mediante el cual desaparecen definitivamente todos los miembros pertenecientes a una especie.

En este sentido, cuando no existan integrantes capaces de reproducirse para asegurar una nueva generación, se puede afirmar que se ha dado la extinción de esa especie.

En este orden de ideas, hay que agregar que cuando sobrevive una cantidad muy pequeña de miembros, sin capacidad para reproducirse, bien sea por inconvenientes de salud, edad, sobrevivencia de especímenes de mismo sexo, entre otras, se está frente a una especie extinta funcionalmente.

Las posibles amenazas que pueden producir la extinción de la raza humana

Diversos investigadores han producido muchas hipótesis sobre nuestro posible fin como especie. Algunas parecen sacadas de una historia de ciencia ficción, pero los expertos señalan que pueden ser totalmente posibles.

Lo primero a considerar, es que muchos de los escenarios planteados por la ciencia tienen al ser humano como causante de su propia destrucción. El afán por adaptarnos y sobreponernos a las adversidades ambientales, así como el uso desmedido de los recursos pueden ser factores que determinen nuestro fin.

Veamos de qué van estas amenazas a nuestra existencia.

Cambio climático

Comencemos con una de las teorías más extendidas y que más retumban en medios de comunicación. El cambio climático ya nos está afectando y se manifiesta en el descongelamiento de los glaciares, inundaciones, sequías extremas, incendios forestales y muchas otras señales.

Recientemente, un estudio de la Universidad Nacional de Australia concluyó que nuestro fin podría estar a la vuelta de la esquina debido a los cambios en el clima. La fecha límite estimada está escalofriantemente cerca, esto es el año 2050. Según el informe, se prevén incrementos de la temperatura en los próximos 30 años, las cuales superarían la resistencia física del ser humano.

Por otra parte, la producción de alimentos se vería afectada trayendo consigo escasez de recursos, lo que podría desencadenar enfrentamientos globales por la obtención de éstos.

A decir de esta investigación, tomando medidas con carácter de urgencia, tales como articular sociedades de cero emisiones, podríamos estar a tiempo de evitar este poco alentador panorama.

Superpoblación o infertilidad

Según cálculos de la ONU para el año 2050 el mundo tendrá casi 10.000 millones de habitantes. Estos números hacen que nos planteemos si la superpoblación será la responsable de acabar con nosotros. Si las cifras son ciertas, se espera que la escasez de recursos se agrave, trayendo conflictos por la alimentación y recursos energéticos.

El otro lado de la moneda, expone que la disminución de la fertilidad masculina inducida por el uso indiscriminado de productos químicos, así como factores como la obesidad o tabaquismo podría llevar a nuestra especie hasta la extinción. Esta teoría se basa en los resultados obtenidos en diversos estudios, donde se evidencian que la cantidad de esperma ha descendido un 59%, mientras que el conteo espermático descendió un 52,4%.

Por lo anterior, existe un temor a una infertilidad masiva.

Guerra nuclear

Las tensiones existentes a nivel global, mantienen al mundo atento ante cualquier conflicto que pudiera detonar una guerra. Con los arsenales nucleares existentes, definitivamente no habría ganadores ni perdedores, sólo nos esperaría una catástrofe nuclear mundial.

Ahora bien, una guerra de este tipo obviamente acabaría con millones de vidas. Sin embargo, no sería suficiente para generar la extinción absoluta de la humanidad por sí sola.

Donde sí se evidencia un riesgo de extinción es en la consecuencia inmediata de tal conflicto, como lo sería un invierno y sequía nuclear en todo el mundo. Así, los pocos sobrevivientes en algunos puntos del planeta, estarían amenazados por hambrunas y pestes masivas.

Eventos cósmicos desconocidos

Variaciones en la órbita terrestre, un meteorito, entre otros, pueden ser amenazas futuras y muy reales para la humanidad. El posible desbalance en las condiciones atmosféricas, haría difícil la obtención de recursos afectando a los que logren sobrevivir al primer suceso.

La verdadera amenaza a la vida humana

Existen otros investigadores como el filósofo sueco Nick Bostrom quien afirma que eventos como pandemias o desastres naturales, no acabarían con la raza humana.

Estos acontecimientos traerán daños catastróficos para la especie, pero no podrán extinguirnos. En este sentido, explica que la humanidad ya sobrevivió a enfermedades, hambrunas, depredadores, terremotos y cambios climáticos.

Asimismo, califica como muy bajo el riesgo de extinción por un evento cósmico o una súper explosión volcánica, por lo menos en el lapso próximo de 100 años.

En cuanto a conflictos bélicos, hay que recordar que la historia nos ha enseñado que estos enfrentamientos no lograron frenar el aumento de la población. De igual manera, se estima que, en una guerra nuclear pese a la gran destrucción ocasionada, sobrevivirían suficientes personas para permitir la subsistencia de la especie.

En lo que sí han coincidido muchos especialistas como una posible causa de extinción humana, es un vuelco de la tecnología en nuestra contra y sus consecuencias imprevistas.

Sí, tal vez parezca contradictorio que aquellos avances que hemos desarrollado para mejorar nuestra calidad de vida puedan llevarnos a nuestra extinción. Sin embargo, todo apunta a que es ahí en donde están los verdaderos riesgos. Veamos los más destacados:

Super inteligencia artificial

La inteligencia artificial tiene cada vez mayor alcance y, hasta ahora, es un ayudante para individuos y organizaciones. Pero, en una visión a largo plazo y atendiendo a la velocidad de su desarrollo, si las metas se establecen mal o no se controlan, esto puede llevar a la humanidad al desastre.

Cuando la inteligencia artificial logre suficiente potencia, generará una mejor versión de sí. La consecuencia será una diferencia enorme frente al potencial del sistema inteligente humano y el resto del mundo. De esta manera, pudiera surgir una inteligencia artificial autónoma que decida sin tomar en cuenta a los humanos.

Nanotecnología

La nanotecnología es el manejo a nivel atómico o molecular de la materia. La misma se presenta como una solución para muchos problemas que afectan a los humanos. Sin embargo, el problema con esta y cualquier tecnología es el abuso de su implementación motivado al amplio espectro de posibilidades que ofrece.

La misma podría ser utilizada para la fabricación de armas de todo tipo que escapen incluso al control de sus creadores, destruyendo así a todos los seres humanos.

Extinción, tecnología y transhumanismo

En nuestra búsqueda constante por evolucionar, mejorar nuestra calidad de vida, retrasar el envejecimiento e incluso impedir la muerte, hemos echado mano de la ciencia y la tecnología. No obstante, muchos expertos concluyen que el avance de la tecnología supera nuestra capacidad de controlar las consecuencias.

La carrera por el desarrollo en áreas como biología sintética, nanotecnología e inteligencia artificial se dirigen a territorios de lo desconocido e imprevisto. Se comienzan a borrar las líneas de lo natural en la biología humana, para adentrarnos a su manipulación.

Así, surge la duda de si luego de que los humanos desarrollemos suficiente capacidad para alterar nuestra genética o modifiquemos nuestros cuerpos hasta alcanzar máximas aptitudes, ¿seremos realmente humanos?

El fin de la humanidad tal vez no venga marcada por la tragedia o el apocalipsis, sino por un cambio o evolución “asistida” que nos pudiera conllevar incluso a la inmortalidad, pero no ya como seres humanos, sino como una nueva especie nacida de la fusión del hombre y la máquina.

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